5/10/12

REFORMA EDUCATIVA DEL GOBIERNO

Esta reforma va a vincular estrechamente formación y empleo, y va a garantizar la mejora de la calidad del sistema educativo así como la igualdad de oportunidades de todos los alumnos con independencia de la Comunidad Autónoma donde residan. Está fundamentada en datos absolutamente objetivos y que recoge lo mejor de los sistemas educativos que mayores éxitos han experimentado, porque España no puede soportar ni un minuto más un sistema educativo que permite que una cuarta parte de los alumnos lo abandone sin ningún tipo de titulación.

Desde el Partido Popular de Andalucía siempre hemos considerado necesario terminar con la alta tasa de paro juvenil que es más acuciante en los alumnos que menor formación tienen y con esa finalidad se pone en marcha esta reforma, para ofrecer a los alumnos un sistema que garantice más oportunidades; que se ajuste más a sus aptitudes e intereses; que les ofrezca diferentes vías y les permita una formación para un mayor acceso al empleo.

Esta reforma es ambiciosa y es la que necesita nuestro país, sobre todo pensando en el futuro de las nuevas generaciones, que tendrán que competir en un mercado de trabajo global y en el que el éxito en su formación es imprescindible. 

Según del último informe OCDE Panorama 2012, España invierte más recursos a la educación que otros países de nuestro entorno en todos los niveles educativos, un 21% más que la media de los países de la OCDE.

Sin embargo, este importante esfuerzo no ha dado los resultados en términos de calidad, como muestran las últimas pruebas de PISA, que sitúa a España 12 puntos menos que los alcanzados por nuestro país en al año 2000. El problema del sistema educativo español es el modelo, no los recursos, si seguimos invirtiendo en un mal sistema no lograremos mejorar los resultados.

Es lamentable que el PSOE diga que hay menos profesores y más alumnos por aula, cuando ese mismo informe de la OCDE explica que el número de estudiantes por profesor en España es inferior al de otros países. El ratio profesor-alumno es de 8.6, mientras que la media de la OCDE es de 13.5, y la Unión Europea 11.4, lo que demuestra que España optimiza los recursos humanos en menor medida que el resto de países.

En el PP andaluz creemos que el nerviosismo del PSOE demuestra que el Gobierno ha acertado con la reforma educativa, que mejorará la calidad de la educación española en su conjunto.

Al Partido Socialista nunca le ha preocupado la baja calidad del sistema educativo, ni la situación del profesorado, ni que las familias viesen limitada la posibilidad de elegir centro para sus hijos. Su única preocupación ha sido mantener su modelo educativo, aunque todos los indicadores nacionales e internacionales demuestren que éste ha fracasado. Sirva como ejemplo la alta tasa de abandono escolar temprano, que dobla la media europea, y el número de jóvenes que ni estudian ni trabajan, que es el 27,3%.

Un sistema dotado de un falso igualitarismo, porque se conforma con escolarizar a los alumnos sin importarle los resultados, y que expulsa a un tercio de los alumnos sin ayudarles ni ofrecerles una sola alternativa, porque entiende que su único compromiso es que permanezcan en el sistema hasta los 16 años sin importarle el día después. Además, es el gran culpable de que más de un 1,2 millones de jóvenes ni estudien ni trabajen en nuestro país.

El hecho de que jamás hayan dado la oportunidad a otra reforma  –ni siquiera permitieron que entrara en vigor la Ley de Calidad del PP, que paralizaron en 2004– es la prueba más evidente de que el PSOE sólo admite un modelo educativo: el suyo.

Con la reforma educativa que ahora emprende el Gobierno de Rajoy, las  familias españolas podrán tener la seguridad de que sus hijos reciben la mejor educación posible, con independencia del centro al que decidan enviarles y de la Comunidad Autónoma en la que residan. Se lograra además que los alumnos españoles puedan competir en igualdad de oportunidades con el resto de alumnos europeos y que tengan un acceso más fácil al mercado laboral, sobre todo teniendo en cuenta que más de la mitad de los jóvenes en España quieren trabajar y no pueden hacerlo.